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Origen e investigación de los OVNIS – 4 (PN029bS)

El avistamiento de objetos voladores no identificados; (OVNI) se ha registrado desde los tiempos de los cavernícolas. Los registros en forma de pinturas rupestres o incluso en documentos muy antiguos han revelado la aparición de luces en el cielo, objetos de formas raras volando e incluso contacto con entidades debidamente diosas, con seres humanos.

 Esta serie de artículos forma parte de un libro que publicamos en 1997 y que se puede descargar gratuitamente en este sitio. En él se hace un análisis del fenómeno y se dan datos para la investigación. Artículos anteriores: PN027SPN028S y PN029S.

Antes de pasar a los proyectos de este tipo de equipamientos será muy importante analizar cómo funciona cada detector y sus características principales. En algunos casos el lector puede ver que la sensibilidad de los detectores es incluso mayor que la de los equivalentes "humanos". Por ejemplo, un fotosensor puede ser más sensible que el ojo humano e incluso detectar formas de radiación que para nosotros son invisibles.

 Técnicamente los detectores son transductores, o sea, son dispositivos que convierten una forma de energía en electricidad, para que esta electricidad pueda ser utilizada por los circuitos de procesamiento.

 Los siguientes son los principales tipos de sensores:

 

 

a) Sensores de Luz

 Podemos contar con diferentes tipos de sensores de luz, popularmente llamados "ojos electrónicos". Estos sensores son dispositivos que presentan alguna característica eléctrica que cambia con la incidencia de la luz.

 El primer dispositivo que analicemos será el LDR o la foto-transistor.

En la figura 17 tenemos el símbolo y el aspecto de este importante detector de luz.

 


 

 

 

Cuando la luz se centra en su superficie sensible el LDR cambia su transistor, dejándolo pasar más corriente. En la oscuridad su resistencia es muy alta, cayendo en valor con claridad.

 En los circuitos apropiados el LDR se puede utilizar para detectar fuentes de luz muy débiles. Con una lente en su frente que enfoca la luz es posible detectar la luz de una vela a decenas de metros de distancia, obteniendo con los recursos ópticos apropiados mayor sensibilidad que la del ojo humano.

 Una característica importante de LDR, sin embargo, es su velocidad de respuesta.

 El LDR no responde a variaciones muy rápidas de la intensidad de la luz, que limita su aplicación a las fuentes pulsantes de velocidad alrededor de 10000 por segundo. Sin embargo, este valor es 1000 veces mayor que la velocidad a la que el ojo humano puede responder.

 En otras palabras, a pesar de que es lento en términos electrónicos, el LDR es todavía 1000 veces más rápido que el ojo humano.

 Los LDRs son dispositivos muy baratos, ya que se utilizan en muchos tipos de alarmas, e incluso en los sistemas de iluminación al anochecer.

 Otro dispositivo importante utilizado como sensor de luz es el fotodiodo.

 Éste es un dispositivo que consiste en una pastilla de silicio semiconductor que se polariza en el sentido al revés. En la figura 18 tenemos su símbolo y su apariencia.

 

 


 

 

 

Cuando la luz está en este inserto su resistencia también cambia y puede pasar una corriente eléctrica.

 La sensibilidad depende del tamaño de la pastilla, pero su velocidad de respuesta es demasiado grande. Se pueden detectar variaciones de luz de frecuencia de hasta unas decenas de mega Hertz (decenas de millones de veces por segundo) pueden ser detectadas.

 Con los recursos ópticos apropiados los fotodiodos pueden ser mucho más sensibles que el ojo humano con una gran ventaja: pueden detectar formas de energía que nuestro ojo no ve. Los fotodiodos pueden detectar radiación infrarroja con buena sensibilidad.

Con el mismo principio de funcionamiento de los fotodiodos tenemos las fotos-transistores.

En la figura 19 tenemos el símbolo y el aspecto de este tipo de sensor.

 


 

 

 

Los foto-transistores tienen características generales de la sensibilidad y de la respuesta de frecuencia similares a la de los fotodiodos. La diferencia está en el hecho de que pueden conectarse para proporcionar una pequeña amplificación en la luz que reciben.

 

 

b) Sensores de calor

Los sensores de calor pueden ser de varios tipos y según el principio de funcionamiento si pueden utilizar en varios usos.

Uno de los más sencillos es el NTC, o resistor con coeficiente de temperatura negativa, que tiene su símbolo y aspecto mostrado en la figura 20.

 


 

 

 

Este dispositivo tiene resistencia dependiente de la temperatura. Así que cuando lo calentamos su resistencia disminuye, y se utiliza para activar circuitos de medición o de alarma.

Tenga en cuenta que se trata de un sensor de contacto, pues debe ser puesto en contacto con el cuerpo del cual se desea medir la temperatura, para que cambie su propia temperatura y con esto sea hecha la medida.

Los NTCs son componentes muy baratos y se pueden utilizar en circuitos detectores simples.

Los diodos y los transistores comunes también se pueden utilizar como sensores de temperatura pues su resistencia cuando se polariza inversamente disminuye cuando la temperatura sube.

 Lo que ocurre es la liberación de los portadores de carga de las junturas con la elevación de la temperatura, causando así una disminución de la resistencia.

 Los diodos comunes y los transistores, por la linealidad con la que se manifiesta el fenómeno, pueden ser utilizados como excelentes sensores para la medición de la temperatura. Los termómetros digitales, como se muestra en la figura 21, utiliza como sensores transistores o diodos comunes.

 

 


 

 

 

Un tipo muy interesante de sensor, y se puede utilizar en detectores de OVNI, es el sensor piroeléctrico.

 

Este sensor consiste en un material plástico que presenta propiedades similares al de los electretos. Este material tiene cargas eléctricas naturales en sus fases y su cantidad depende de la temperatura.

 Y un material tan sensible que a simples incidencia de radiación infrarroja altera estas cargas.

 Esto significa que este tipo de sensor podría detectar objetos calientes a distancia por la radiación infrarroja que emiten.

 En las alarmas residenciales y en las puertas automáticas encontramos sensores de este tipo, conforme muestra la figura 22.

 


 

 

 

Estos sensores pueden entonces activar los circuitos por el calor del cuerpo de la gente que se acerca, y eso con enorme sensibilidad.

 Los circuitos del sensor de este tipo se pueden adaptarse para detectar emergentes ralentizaron el para emitir infrarrojos a una buena distancia. Un detector de OVNIS con este tipo de sensor sería interesante pensar.

 

 

c) Sensores de Campos Magnéticos

 Para las prácticas de aplicaciones podemos utilizar dos tipos de sensores de campos magnéticos.

 El más simple es una bobina, como se muestra en la figura 23.

  


 

 

 

Cuando las líneas eléctricas de un campo magnético cortan las espiras de una bobina e inducen una tensión que permite actuar en circuito electrónico.

 Cuanto más sensible será el dispositivo en la detección mayor fuera el número de vueltas del alambre de la bobina, y se utiliza un núcleo que concentra esas líneas de alimentación.

 Un bastón de ferrita, como ésos encontrados en las antenas de radio las ondas medias, consiste en un excelente recurso para concentrar las líneas de energía de un campo magnético y así aumentar la sensibilidad.

 Es necesario avisar al lector, sin embargo, que la inducción de tensiones en una Bobina es un fenómeno dinámico. Ella solo ocurre con el movimiento de las líneas de la fuerza del campo, lo que puede ocurrir en dos condiciones:

 La bobina se mueve en relación con el campo o el campo se mueve en relación a la bobina. El campo es variable, o sea, producido por una corriente eléctrica que varía en intensidad.

 Eso significa que si colocamos la bobina cerca de un imán, ella no va a detectar. Sin embargo, si nos movemos la bobina cerca del imán o el imán cerca de la bobina, ocurre la detección.

 Otro tipo de sensor de campo magnético es el sensor de Efecto Hall, que consiste en un dispositivo semiconductor cuyo aspecto se muestra en la figura 24.

 

 


 

 

 

En este dispositivo, la resistencia mostrada depende de la intensidad del campo magnético que la atraviesa. Este tipo de sensor se utiliza en alarmas, en sistemas de ignición de coches, etc.

 Sin embargo, su mayor eficiencia es detectar campos magnéticos fuertes o cercanos y, por lo tanto, en es una solución interesante para la construcción de detectores de OVNI.

 

Nota: actualmente ya existen sensores de este tipo muy sensibles.

 

 

d) Sensores de Campos Eléctricos

 

Los sensores de campos eléctricos nada más son conductores aislados. La presencia de un campo eléctrico induce en estos cuerpos cargas eléctricas que pueden actuar en dispositivos del semiconductores, tales como transistores de efecto de campo, y así accionar los circuitos.

 Una placa metálica aislada o todavía una esfera metálica, conforme muestra la figura 25, consiste en un detector de cargas estáticas.

 


 

 

Recordamos que antiguamente eran utilizados detectores denominados Electroscopios, sin embargo para obtener la sensibilidad deseada en el caso de OVNI es interesante si partir para la versión electrónica.

 

e) Sensores de Radiación

 Las radiaciones más penetrantes son ionizantes, o sea, dejan un rastro en su paso por un medio material, que está formado por iones, y así puede conducir la corriente eléctrica.

 Este hecho se utiliza para la elaboración de sensores de tipo Geiger-Müller, que tienen la estructura mostrada en la figura 26.

 

 


 

 

Este tipo de sensor consiste en un tubo con una ventana de la mica (que es un material transparente casi a la mayoría de las radiaciones de ionizantes).

En el interior hay un electro en forma de alambre y alrededor del tubo un electrodo cilíndrico.

 El gas dentro del tubo es en condiciones normales un aislante. Aplicando alta tensión entre los electros no hay paso de corriente.

 Sin embargo, cuando una partícula penetra en el gas ella lo ioniza, y un pulso de corriente podría pasar a través de los electrodos. Este pulso puede ser amplificado por los circuitos apropiados y servir para activar los alarmes o indicadores.

 Los tubos Geiger operan con alta tensión, en el gama de 400 a 800 volts, requiriendo circuitos especiales para su operación.

 Hay detectores de circuito que pueden obtener estas tensiones de pitos ordinarios. No hay embargo, como explicamos, en él recomienda el montaje de este tipo de sensores, por algunas dificultades técnicas.

 Otro tipo de sensor es el diodo de superficie grande.

 Exactamente como un fotodiodo, este componente tiene la resistencia alterada cuando afecta radiación. La corriente resultante puede ser utilizada para activar los circuitos de alarma o indicadores.

 

 

f) Sensores de Gravedad

 Un sensor de gravedad no es nada más que una balanza. El peso de un cuerpo es la fuerza que la masa terrestre hace sobre este cuerpo en un lugar determinado. Si hay alguna anomalía en un lugar, el peso de un cuerpo en este lugar se altera.

 Otra alteración importante ocurre con el tiempo de oscilación de un péndulo, ya que él depende de la gravedad local y de su longitud (no dependiente de la masa).

 Así el uso de péndulos podría ser muy interesante para detectar estas alteraciones.

 Si acoplamos a un péndulo un imán de modo que, en su oscilación, este imán permite actuar sobre una bobina captora, tenemos un péndulo electrónico o un sensor de gravedad muy sensible.

 Este tipo de sensor será explorado con precisión en nuestra parte práctica.

 Hoy en día existen acelerómetros extremadamente sensibles y pequeños hasta mismo incorporados incluidos a móviles, y que pueden ser utilizados para pesquisas con la ayuda de las aplicaciones.

 

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